by Yajaira Araque @aconversar
Estabas contando los días para que llegarán las vacaciones o tal vez habían
planes de viajar, pero toca quedarnos en casa, por primera vez vivimos la
experiencia de unas vacaciones en medio de una cuarentena que no nos permite
salir libremente a la calle ni hacer lo que acostumbrábamos o deseamos hacer en
esta época.
Pues sí, el año continúa avanzando y seguimos experimentando diferentes
períodos del año en confinamiento. Y es ahora, el turno de la época más anhelada
por los niños y jóvenes y quien dice que no, la de los adultos también pues el
período vacacional es ese espacio que necesitamos una vez que cumplimos con
un ciclo escolar y laboral para cambiar de ambiente, de actividades y hasta de
grupos sociales y así recargar energías y sanear nuestra salud mental. Hemos
cumplido con las responsabilidades escolares en línea y aún debemos continuar
resguardados en casa por medidas de seguridad ante la contingencia del COVID-
19 es necesario seguir cuidándonos.
Sin embargo, pasar las vacaciones en casa y en cuarentena no quiere decir que
tienen que ser aburridas o tristes. Es tiempo para aprovechar de convivir en
familia, cambiar la rutina y vivir el mejor campamento o plan vacacional que hayas
tenido o puedas imaginar.
No sólo es ver Netflix lo que puedes hacer o estar conectado a una pantalla, por el
contrario es momento para salirte de la computadora, tablet o celular de ya no más
actividades escolares o de teletrabajo.
Anímate hay otras opciones más allá de los aparatos electrónicos.
En este sentido, lo primero que debemos tener presente es poner punto final al
periodo escolar y dar la bienvenida a las vacaciones lo que implica variar las
rutinas establecidas y flexibilizar los horarios, aunque te parezca ilógico es
necesario.
¿Qué es lo primero a lo que nos damos permiso cuando estamos de vacaciones?
piensa en tú realidad.
Cosas como levantarse tarde, pasar un día en pijama, saltar horarios, no peinarte,
desayunar fuera de hora y lo mejor poder ir a la cama a horas prolongadas que no
es lo habitual entre muchas cosas más, pues a eso me refiero, las rutinas se
trastocan pero siempre manteniendo una estructura que te permita llevar mejor tus
días, respetando espacios con la familia y también a solas.
Es determinante el estar dispuestos a sumar voluntades entre todos para
compartir actividades e intercambiar vivencias gratificantes que afiancen el vínculo
afectivo y la comunicación, es permitirse el relajarse, imaginar, crear, disfrutar y
reír con tus seres más cercanos y amados.
Es tiempo de conversar, leer y jugar.
¡Y entonces! ¿Qué podemos hacer?
Desempolvorar los juegos de mesa y a divertirse en familia se ha dicho!
Armar rompecabezas, tal vez ese de tantas piezas que aún no has logrado
terminar o hasta empezar. Puedes también elaborar tu propio
rompecabezas, busca un lindo afiche, colócalo sobre un fondo resistente y
luego recórtalo con trazos iguales o diferentes según tú necesidad, gusto y
edad de tus hijos.
Hacer una galería de las mejores piezas de pintura que cada uno produzca
y exhibirlas en un lugar de la casa. Puedes escoger diferentes técnicas que
tengas a la mano, tempera, creyones, carboncillo, acuarela, tizas de
colores.
Improvisar una dramatización de algún tema o canción de su preferencia.
Disfrazarse es una forma súper divertida de pasarla bien y si mamá y papá
también lo hacen más genial aún.
Todos en la cocina. Al estilo Master Chefs, hagamos un concurso y de
seguro todos ganaremos. Es una actividad novedosa que desde los más
pequeños se divierten acercando los utensilios o ingredientes o haciendo
algún mínimo desastre, no te estreses y sigue gozando.
Viajar al pasado. Aprovechar de conversar y compartir anécdotas de sus
vidas papás, abuelos e incluso niños. Es un momento único que encanta a
pequeños y grandes. También, revisando álbumes de fotos es una buena
opción.
Viajar desde casa. Puede ser fascinante buscar diferentes destinos y
conocer de ellos a través de enciclopedias, libros, postales o hacer un viaje
virtual conocer de otras culturas e incluso ahondar de la nuestra y las
diferencias de cada región.
Recordar que cosas se jugaba antes de que apareciera tanta tecnología.
Demos paso a los juegos tradicionales y elaboremos algunos con material
de provecho. Que tal! Un gurrufío o una perinola.
Camping en casa. Construyamos un camping con sábanas, cortinas o
toallas, escojamos un lugar de la casa o si contamos con un espacio al aire
libre, aún mejor. Disfrutemos de comer, jugar y hasta dormir la siesta. Es
decidir pasarla fabuloso.
A refrescarse! Con conciencia del buen uso del agua y pudiendo reutilizarla
se puede decidir bañarnos con la manguera y reír sin parar, colocar tú
piscina y todos dentro de ella y si no aplica ninguna de las anteriores pues
nos bañamos juntos bajo la lluvia o en la ducha, para muchos será algo
habitual pero de seguro para otros será una primera vez.
Dedicar un tiempo a la lectura. Colocar los libros al alcance de los niños
para incentivar su acercamiento a ellos. Piensa en un rincón del cuento y
llega a él para compartir una lectura. Pon un toque diferente, apaga las
luces y usa linternas para leer e imaginar.
Cine en casa. Ver películas juntos, es fenomenal. Reflexionar sobre el
contenido, cambiar los personajes, la trama o el final y así valorar qué
opinan y sienten cada uno de los miembros de la familia sobre lo planteado.
Se puede estimular la imaginación preguntando qué hubiesen hecho en esa
situación. No olvides, tus cotufas y chucherías antes de que inicie la
película. De ti depende idear hasta los tickets de entrada a tu sala Premium
familiar.
Tomar fotos muchas fotos pues lo ideal es que quede el mejor recuerdo de
éstas vacaciones en confinamiento. Toma una selfie familiar rompiendo con
la toma típica y perfecta, toma fotos alocadas, diferentes, particulares y
únicas, marca tú un nuevo estilo.
Jornada de limpieza en casa. Manos a la obra. Escoge un lugar de la casa
para reacomodar, ordenar, reformar, pintar o escoger lo que ya no es útil
para ti pero sí para otros. Apártalas para que a la primera que se pueda lo
dones a quien lo necesita. Conversamos y modelamos valores y nutrimos el
corazón.
Reuniones virtuales con amigos porque aunque no puedan estar
físicamente juntos, el internet permite realizar video llamadas con varios
participantes y así interactuar, compartir experiencias e incluso jugar.
Recuerda mantener distanciamiento físico no anula la interacción social, la
motivamos por nuestra salud mental.
Fiestas temáticas. Decide en consenso el motivo. Bailar y hacer alguna
presentación respecto al tema elegido, trajes y accesorios resultará muy
movido.
En época de challenge propongamos los retos más simpáticos que puedas
pensar e idear. Veamos cuantos desafíos surgen y cual nos saca más risas
y aprendizaje.
No olvidemos estar en movimiento, si es posible un espacio al aire libre,
hagamos competencias de carrera, montar bici, jugar futbol, voleibol o tal
vez básquet y porque no hasta una clase de bailoterapia, crossfit o yoga
privada.
Recuerda que la creatividad es fundamental en estos momentos, por lo que éstas
son sólo sugerencias que puedes variar según tú estilo, ritmo y familia.
De ti depende desear la llegada del día siguiente de tu campamento familiar y que
cada momento sea la diferencia que marca éstas vacaciones como inolvidables.
Tienes derecho a volverte a inscribir cada semana para continuar fantaseando,
suspirando y amando a tú familia.
Aprovecha la oportunidad y adicional es exclusivo y gratis.
Por último, cada noche agradece a Dios por tú salud, por tú familia y por lo vivido.
¡Felices Vacaciones!
Esp. Yajaira Araque de Huggins
Terapista del Lenguaje
Profesora en Educación Especial
Especialista en Desarrollo Infantil
Atención al Adulto Mayor. Enfermedades Neurodegenerativas
Asesora de Lactancia Materna Certificada LactaLUZ
CEO @aconversar