Quizá has escuchado el término neurodivergente aplicado a algunos niños, pero ¿qué significa realmente? Si alguna vez te lo has preguntado, esta información es para ti.
En los últimos años, este concepto ha cobrado fuerza entre especialistas, escuelas y familias. Por eso, en Maternidad Creativa te explicamos de manera sencilla qué es y cómo acompañar a tus hijos si sospechas que podrían ser neurodivergentes.
¿Qué significa ser neurodivergente?
El término neurodivergente fue acuñado en 1998 por la socióloga australiana Judy Singer, como parte de su tesis doctoral en la Universidad de Tecnología de Sídney.
Desde entonces, el concepto ha ayudado a comprender que cada cerebro funciona de forma única y que las diferencias no son defectos, sino otras maneras de pensar, sentir y aprender.
Ser neurodivergente no significa algo “malo” o “incorrecto”, sino que las personas procesan el mundo de una forma distinta.
Se relaciona con ser el Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH), que es un trastorno por déficit de atención e hiperactividad.
Cómo identificar si tu hijo es neurodivergente
Como mamá o papá, es natural que te preguntes si las conductas de tu hijo podrían estar relacionadas con la neurodiversidad. De acuerdo con Banner Health, una red médica especializada en desarrollo infantil, estas son algunas señales comunes:
Atención y concentración
-Dificultad para mantener la atención por largos periodos.
-Olvidos frecuentes o pérdida de materiales.
Interacciones sociales y emociones
-Prefiere jugar solo o evita actividades grupales.
-Reacciona con intensidad ante cambios o contratiempos pequeños.
Sensibilidades sensoriales
-Se tapa los oídos en lugares con mucho ruido.
-Rechaza ciertas prendas o alimentos por su textura o sensación.
Aprendizaje y habilidades motoras
-Dificultades en lectura, escritura o matemáticas.
-Problemas con la motricidad fina, como la escritura a mano.
-Aprende mejor de forma visual o práctica.
Cómo apoyar a un niño neurodivergente en casa
Cada niño tiene su propio ritmo, pero si notas diferencias constantes en la forma en que tu hijo se relaciona, aprende o reacciona, puedes acompañarlo con amor y estrategias que faciliten su día a día.
Los especialistas de Banner Health recomiendan:
-Crear rutinas claras: ayudan a que el niño se sienta seguro y anticipa lo que viene.
-Fomentar sus intereses: seguir su curiosidad refuerza la motivación y el aprendizaje.
-Adaptar los espacios: atenúa luces, baja el volumen o elimina estímulos que puedan abrumarlo.
-Permitir descansos de movimiento: pequeñas pausas ayudan a mejorar la concentración.
-Fomentar interacciones graduales: actividades en grupos pequeños pueden fortalecer su confianza social.
-Coordinarte con sus profesores y terapeutas: trabajar en conjunto crea estrategias consistentes en casa y escuela.
Recordatorio para los papás y mamás
Si notas conductas que te generan dudas o que parecen representar un desafío constante, no te alarmes. Ser neurodivergente no es un problema, sino una forma distinta y valiosa de ver el mundo.
Buscar orientación con un especialista puede ayudarte a entender mejor a tu hijo y ofrecerle las herramientas que necesita para crecer feliz y seguro.